En la NASA, lo apodan Mr Mars. Y es que el físico James Green, director de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, ha asesorado científicamente la película “Marte”, dirigía por Ridley Scott, en la que se recrea con fidelidad el medio ambiente marciano y algunas de las investigaciones que está desarrollando la agencia americana, como la obtención de energía o el cultivo de alimentos en el planeta rojo.
Invitado por la Obra Social La Caixa, Green ha visitado Barcelona para explicar en el Cosmocaixa cómo fue el sobrevuelo de la nave New Horizons por Plutón de este verano y los últimos descubrimientos sobre este planeta enano y sus lunas. Asegura, entusiasta, que en la próxima década encontraremos vida en el Sistema Solar fuera de la Tierra y que no tardando mucho estableceremos colonias humanas en Marte.

Plutón, ¿es como esperaban?

Es infinitamente más interesante. Pensábamos que iba a ser como nuestra Luna, pero para nuestra sorpresa no tiene nada que ver con ella y sí y mucho con los planetas terrestres. Tiene enormes valles y montañas de hielo y no tantos cráteres como esperábamos. Y no está muerto, sino geológicamente activo. Gracias a las imágenes enviadas por New Horizons, hemos descubierto que tiene un ‘corazón’, un casquete polar formado por enormes glaciares de hielo que hemos visto que se desplazan y borran de la superficie del planeta las marcas dejadas por impactos. Y tiene atmósfera y si estuvieras allí verías nieve. Y hay distintas clases de hielo, de monóxido de carbono, también de nitrógeno y de metano.
Es increíble que este pequeño mundo tan alejado del Sol sea tan activo Plutón forma parte de una región nueva de nuestro Sistema Solar. En los años 50 fue la primera vez que un científico, Gerald Kuiper, teorizó que debería haber restos de la formación temprana del Sistema Solar en los confines de nuestro sistema planetario. En los 90 empezamos a encontrarlos y ahora sabemos que debe haber decenas de miles de objetos. Y New Horizons, el 1 de enero de 2019 sobrevolará uno de esos cuerpos helados y esperemos que nos envíe información e imágenes increíbles.

Mientras tanto, la NASA acaba de lanzar una campaña para reclutar astronautas. ¿Están empezando a preparar alguna misión?

Estamos buscando hombres y mujeres con ciertas cualificaciones y características, por el momento americanos. Necesitamos tener buenos equipos de gente muy preparada para garantizar el éxito de futuras misiones. Deben ser personas que sean capaces de hacerse cargo de las situaciones, con capacidad de liderazgo, extrovertidos, además de conocimientos científicos. Y, sobre todo, que sepan trabajar en equipo. Si algo hemos aprendido en todos estos años de exploración espacial es que todo lo que hemos logrado no ha sido por individuos en concreto, sino gracias al trabajo conjunto.
Llevamos años en la Estación Espacial Internacional y algunos de los astronautas se han jubilado o lo harán en poco tiempo. Entrenar a un nuevo equipo de astronautas lleva tiempo, por eso no debemos perder ni un minuto. Sobre todo, porque queremos ir a Marte. Y queremos poner a un ser humano en la superficie de este planeta. Y es muy probable que ninguno de los astronautas que tenemos hoy sean los que vayan en esas primeras misiones tripuladas.

¿Cuándo iremos a Marte?

En la década de los años 30 queremos mandar vuelos de reconocimiento tripulados, que viajen por las inmediaciones de Marte, como hicimos con la Luna. Tal vez que aterricen en la luna marciana Fobos. Y luego, en 2040, queremos pisar la superficie del planeta rojo. ¿Hay algo en marcha o es sólo un deseo? Estamos trabajando duro para que así sea, desarrollando todo tipo de tecnología y equipamiento. Y estoy seguro que lo conseguiremos y que estableceremos colonias humanas allí. Pero antes tenemos que aprender muchas más cosas sobre este planeta que hace 3000 millones de años no era tan distinto del nuestro, con valles, ríos, lluvia, árboles, mares de agua líquida.

¿Por qué?

Porque queremos enviar tripulaciones hasta allí y queremos poder traerlas de vuelta a la Tierra. Es importante saberlo todo acerca del medio ambiente marciano para poder desarrollar las misiones con seguridad y éxito. Y luego también porque Marte puede arrojar luz sobre el pasado y quizás el futuro de nuestro planeta. Porque lo que le pasó a Marte le podría pasar a la Tierra. De momento, vamos a poner en marcha la misión InSight, con la que pretendemos realizar mediciones de la temperatura del núcleo marciano, con la intención de ver si, por ejemplo, podremos usar en el futuro energía geotermal en nuestras colonias. También queremos averiguar si se producen terremotos, ya sea por un impacto de otro objeto o porque el núcleo marciano no esté muerto.

¿Encontraremos vida?

Sólo te puedo decir que en la próxima década vamos a ser capaces de responder a esa pregunta de si hay vida en el Sistema Solar, más allá de la Tierra. De hecho, yo personalmente me he comprometido a responder esa pregunta. Y he advertido al resto de científicos planetarios que seré el Director de Ciencias Planetarias de la NASA cuando eso pase, cuando encontremos vida. No hay motivos para pensar que no la hallaremos. De momento, en todos los sitios en los que hay agua y hemos buscado, por extremas que fueran las condiciones, hemos visto vida. Desde en el desierto de Atacama, hasta los hielos de la Antártida. Y en Marte hay enormes cantidades de agua.

Se ha especulado que Titán, la luna más grande de Saturno, también podría albergar vida.

Es otro buen candidato. Allí hemos visto metano líquido. Es un objeto más grande que Mercurio y que nuestra Luna pero más pequeño que la Tierra o que Marte. Y en él gracias a las observaciones de Cassini hemos descubierto cantidades enormes de agua, equivalentes al Mar Muerto, lo que para un objeto del tamaño de Titan es ¡muchísimo! También hemos visto que llueve, aunque en vez de agua, metano. ¿Por qué no otros tipos de vida podrían usar el metano como base? Por eso queremos volver a ir a Titán y aterrizar sobre sus mares, para buscar signos de vida. Quizás seamos capaces de enviar una misión en 2020.

Por último, hace poco la NASA revelaba por qué Marte perdió su atmósfera, debido al viento solar. ¿Le espera a nuestro planeta el mismo destino?

Todos los planetas, el nuestro incluido, están cambiando. De hecho, no han hecho otra cosa que cambiar. Sabemos que Marte no era así y que tampoco seguirá siendo así. En el polo del planeta rojo hay una gran cantidad de hielo de agua debajo de otra de dióxido de carbono helado. Bastaría con que el Sol calentara Marte e hiciera subir tan sólo cuatro grados su temperatura para que esos hielos de CO2 se derritieran, provocaran un efecto invernadero y el agua helada pasara a ser líquida. Entonces, Marte volvería a tener océanos de agua líquida, y nubes, y lluvia, y valles, y ríos, un ciclo hidrológico completo. Volcerá a parecerse a la Tierra, será como volver 3000 millones de años atrás en el tiempo. Y por qué no, podría haber vida, tal vez de nuevo. La Tierra también está en un camino de evolución. Algunas teorías apuntan que acabará como Venus. Cuando eso pase, será mejor que la humanidad ya esté en Marte.